Joseba Sanz es un viajero que sorprende. Le conocí cuando con 21 años publico Silvio. Memoria trovada de una revolución (Txalaparta 1991) la primera biografía extensa sobre Silvio Rodríguez. Años más tarde le volví a entrevistar pues en el 2002 ascendió el Cho Oyu por su cuenta, sin oxigeno y sin el acompañamiento de sherpas. Uno de sus últimos periplos ha sido por Miami, Cuba, Bolivia y Argentina. En Bolivia se acerco a La Higuera, localidad en donde fue asesinado Che Guevara. Joseba recogió el testimonio de algunos testigos presénciales de las ultimas horas en vida del celebre revolucionario.
