El periodista y director de documentales Unai Aranzadi ha investigado durante 20 años la historia del maestro de cocina y guerrillero Pedro Baigorri, un navarro que dio de comer a Franco y fue cocinero de confianza de Fidel Castro. Terminó sus días combatiendo en las montañas y selvas de Colombia. El resultado de sus pesquisas es la película documental «Buscando a Pedro Baigorri». Unai Aranzadi también nos relata su última estancia en Ucrania, moviéndose por su cuenta entre las gentes comunes de un país en guerra. Asegura que ha sentido un frío que se te mete y no se te quita.

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Conversamos con Unai Aranzadi, reportero, fotoperiodista y documentalista con más de 25 años de trayectoria. Ha trabajado en zonas de conflicto en los cuatro continentes y es autor de numerosos documentales. El último que ha dirigido es “Buscando a Pedro Baigorri” con el que ha logrado el galardón al mejor trabajo en el XXII Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona en diciembre 2025.

Este film culmina dos décadas de investigación sobre la biografía del cocinero y guerrillero Pedro Baigorri -nacido en Zabaldika, Navarra, en 1939-. Unai da a conocer un personaje con una vida de novela.
Pedro Baigorri Apezteguía fue un reputado chef de cocina que allá donde iba terminaba requerido y trabajando en los mejores restaurantes de San Sebastián, París, La Habana o Bogotá.
En una ocasión, dio de comer a Franco en el buque El Azor. En su etapa francesa colaboró con el FLN argelino (Frente de Liberación Nacional de Argelia). Fue amigo y asistente de Fidel Castro y terminó organizando su propio grupo guerrillero en Colombia, donde falleció en una emboscada perpetrada por el ejército colombiano en octubre de 1972. Su cuerpo aún se encuentra desaparecido.
Unai Aranzadi nos relata cómo descubrió a Pedro Baigorri y cómo siguió sus pasos por diferentes partes del mundo. Así mismo, le preguntaremos por su reciente estancia en Ucrania, país en guerra que lleva visitando desde hace 12 años.

PRIMEROS INDICIOS SOBRE LA BIOGRAFÍA DEL GUERRILLERO PEDRO BAIGORRI.
Unai supo de la existencia de Pedro Baigorri en enero de 2005. Estaba en los Llanos, en un campamento de la guerrilla del ELN (Ejército de Liberación Nacional de Colombia). Cenaba frente al fuego de la hoguera. El comandante Pablito, legendario y aguerrido que llevaba 20 años en el monte, le dio el eco de un cocinero vasco que conoció al Che, que fue guerrillero y murió en una embocada.
Posteriormente pudo confirmar la existencia de Pedro Baigorri en las filas del ELN producto con un encuentro clandestino que Unai tuvo en Cuba entre 2009 o 2010. No seria hasta el 2016 cuando grabo los pasos de Pedro Baigorri en Cuba.

Tuvo suerte en la localización de la familia de Pedro Baigorri en Pamplona gracias al listín telefónico. Quedó en 2015 con su hermano Pablo que trabajó como linotipista del Diario de Navarra. Con los datos obtenidos, Unai Aranzadi firmó un reportaje sobre Pedro Baigorri que fue portada en la revista Zazpika en 2017.

Durante 20 años, Unai Aranzadi, aprovechó sus visitas a Navarra, Gipuzkoa, París, Cuba, México, Venezuela y Colombia para entrevistar a personas que tuvieron relación con la biografía de Pedro Baigorri. Así se fue confeccionando la película documental “Buscando a Pedro Baigorri”.

RASGOS BIOGRÁFICOS DE PEDRO BAIGORRI.
Nació en 1939 en Zabaldika (Navarra). Su padre era un guardia civil que luchó a favor de Franco. Pedro empezó a trabajar con 16 años en el hotel Yoldi de Pamplona. De allí pasó al Hotel María Cristina de San Sebastián. Le invitaron a dar de comer a Franco en el yate El Azor en 1958, cuando tenía 19 años.
Se fue a París donde tenía un familiar y trabajó en buenas cocinas mientras estudiaba francés en la Sorbona. Allí conoció a la bailarina mexicana Colombia Moya y se convirtieron en pareja. Eran comunistas e internacionalistas y colaboraban con la guerrilla argelina.

La embajadora de Cuba en París era de origen navarro, le presentó a Pedro a un ministro cubano que le invitó a residir en La Habana como asesor de cocina. Pedro y Colombia Moya se instalaron en el barrio de Miramar. Hizo amistad con el Che y sobre todo con Fidel y Raúl entrando en el círculo más íntimo de los Castro. Fidel le hizo su cocinero de confianza. Le admiraba por su nobleza y entrega.
Pedro Baigorri y Colombia Moya se separaron, ella se volvió a México y Pedro se preparó para ser guerrillero con la intención de partir para Colombia.
Con otros dos compañeros montaron un grupo guerrillero en la Sierra Nevada de Santa Marta. No funcionó y Baigorri encontró trabajo en el hotel Presidente de Bogotá, situado por aquel entonces en el mejor barrio de la capital.
Una vez más abandonó la cocina, esta vez para entrar a forma parte del ELN e iniciar un grupo guerrillero en La Guajira. Allí luchó contra el ejército colombiano y murió en una emboscada.

Unai Aranzadi, en la película “Buscando a Baigorri”, relata su propia experiencia investigando la vida y el paradero de Pedro Baigorri. En el transcurso de la grabación conoció a gente muy interesante como Rodrigo Moya, hermano de Colombia Moya, uno de los más prestigiosos fotoperiodistas de América Latina al igual que el cronista Alfredo Molano que participó en el comando de Pedro Baigorri.
Unai Aranzadi es consciente de que asistió al fin de una era ideológica que fue marcada por unos aventureros utópicos, intelectuales revolucionarios, que daban la vida por una causa que ellos consideraban justa.

Fotografía: Unai Aranzadi.
DE NUEVO EN UCRANIA.
Ucrania fue invada el 24 de febrero 2022. Unai Aranzadi lleva yendo periódicamente desde hace 12 años. En este tiempo ha completado una foto general del país.
En invierno 2025 recorrió a pie el corredor de guerra que separa las ciudades ucranianas de Járkov con Kozacha Lopan, en la frontera con Rusia.

A principios de 2026 ha vuelto a caminar en solitario, esta vez en el frente del área sur, por donde microbuses y taxis han dejado de circular debido a la artillería y los ataques de drones que han forzado la marcha de casi todos los residentes.
Zelenski declarado el estado de emergencia por el frío siberiano y la falta de energía que ha dejado sin calefacción ni electricidad.
Unai se hay percatado de la lucha de los ucranianos en condiciones extremas más allá de lo imposible. “He estado un mes y ha sido de un frio extremo, a la noche hacia menos 20 grados y durante el día menos 14, no había manera de entrar en calor.
Rusia estaba atacando el sistema energético del país, en consecuencia, las viviendas no tenían calefacción, ni agua caliente con la que ducharse, quizás, como mucho, se podía conseguir agua tibia una vez a la semana.
No había manera de quitarme el frio, hasta el punto de que dormía con toda la ropa puesta. Me tuve que comprar un pasamontaña porque se me helaba la cara durmiendo dentro de casa.
Me da pena los ucranianos porque, ahora que escribo los reportajes para la prensa y repaso las noticias que nos llegan, compruebo que continúan con el frio intenso, al igual que los ataques rusos a la infraestructura energética. No sé cómo se maneja la gente – más aun la que es mayor de edad y los niños – para seguir cruzando la larga travesía invernal. Para mí solo ha sido un mes, pero para ellos son tres o cuatro”.
Alquilo un apartamento soviético en Kramatrorsk bastante maltrecho pagando 13 euros al día.

Unai Aranzadi, además del reciente premio en el Festival de Cine de Derechos Humanos de Barcelona, ha sido galardonado a lo largo de su carrera en otros festivales como en Houston, Mexico, Italia y España. También se ha pasado hace unas semanas una retrospectiva de sus documentales en la televisión pública mexicana.
Texto: Roge Blasco
Fotos: Archivo de Unai Aranzadi.
Música: Cumbia conecction. “Mí cumbia”. / Odyn v Kanoe (cantante ucraniana)


















