Karlos de los Mozos es un montañero de Santurtzi que en 1990 viajó a Centro América para adentrarse en los bosques y montañas de Costa Rica, Nicaragua y Panamá. Conoció cada una de las etnias nativas de Costa Rica e hizo un montón de amistades. De la misma manera, viajó al Perú. Realizó ascensiones al Pilcomayo y al Huascarán. En Cuzco se quedó varios meses con una familia. En 2004 tuvo la oportunidad de hacer realidad su ilusión de niño: adentrarse en el río Amazonas y convivir con sus habitantes. Esta experiencia ha cambiado su vida, se ha casado con una brasileña y una familia de la etnia Assurini le ha adoptado y bautizado con el nombre de Akuawa que significa Indio Bravo.
Karlos de los Mozos es todo corazón. Allá donde vaya convive y se integra sin problemas. Presume de no pisar un hotel. Después de viajar por Centro América y Perú, en 2004 acompañó a un amigo montañero, Alberto de Ortuella, y su mujer Lucía de Brasil. Visitaron Río de Janeiro, Sao Paulo y otros sitios de Brasil pero la gran meta para Karlos era alcanzar el Amazonas con el que había soñado desde crío. Llegó a Belem de Para en la desembocadura del río. Navegaron por el interior hasta Manaos, Santarem y Silves en el río Negro. Llegaron hasta Tucuruí, de donde es Lucía. En esta localidad del estado de Pará está la presa hidroeléctrica que más energía genera del país. En este lugar se filmó la película La selva esmeralda .
Karlos conoció a Eloisa Afonso da Silva. Una muchacha que tiene tres hijas y vivía en una favela que daba a un embarcadero de canoas. Se enamoraron y hoy en día son matrimonio.
Karlos deseaba contactar con los indios Assurini. La bisabuela de Eloisa es de esta etnia. Quería acercarse a la aldea Trocara Rodovia en donde hay una población de 493 indígenas, hablantes de la lengua de la familia tupi-guarani. Posee un área territorial de 21.722 hectáreas, la gran mayoría formada por selva virgen tropical prácticamente intacta.
Para ganarse su confianza contactó con la enfermera Cleyde, que hacía visitas periódicas al interior de la selva. En alguna de ellas le llevó a Karlos. Con el tiempo y mucha paciencia, finalmente le aceptaron y posteriormente le adoptó una familia de 16 miembros que le bautizaron con el nombre Akuawa , Indio Bravo en el idioma de los Assurini. Para Karlos fue uno de los días más felices de su vida. Su sueño de niño hecho realidad.
Karlos ha convivido con los Assurini en los últimos tres años. Hace su misma vida, come sus mismos alimentos y les acompaña en los trabajos domésticos, en la pesca y caza.
Karlos y Eloisa, desde Euskal Herria, quieren pedir ayuda para crear infraestructuras que ayuden a los Assurini a defender y capacitar su territorio. Entre los proyectos está la crianza del cerdo salvaje en granjas.
Este domingo (15/3/2009) en Levando Anclas están invitados Karlos de los Mozos y Eloisa Afonso da Silva que nos contarán muchas anécdotas vividas en la selva y también de la magia y las leyendas del lugar.
Teléfono de contacto: 628 267 145

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