Javier Ugalde tenía un deseo: cruzar el océano Atlántico en regata en solitario antes de los 40 años. Ha participado en la sexta edición Transquadra Solo. Una regata muy dura, puntuable en millas para la Vendee Globe, en la que se debe pasar un cursillo estricto de seguridad. Salieron 108 barcos de Saint Nazaire en Bretaña. La primera etapa fueron 1.100 millas hasta Madeira. La segunda fue Maderia-Martinica en las Antillas. Javier y su barco el Titter han sufrido mucho desde la primera noche. Se encontró con ballenas, jugó con delfines, tuvo calmas, temporales, alucinaciones, rupturas y olas como montañas.
Javier Ugalde es un navegante solitario residente en Getxo al que le gusta surcar los mares con rapidez. Se apuntó en enero de 2007 en el Gran Prinx del Atlántico que iba de Cádiz a Venezuela pero no llegó a la meta porque poco antes se rompió el barco en una regata de solitarios en el Abra. La nueva oportunidad era participar en la regata bianual Transquadra Solo. Una competición con un listón muy alto pues la mayoría de los participantes son expertos marinos y bastantes son profesionales de la vela.
La primera etapa fue una odisea. La salida fue en julio de 2008 del puerto de Bretaña de Saint Nazaire.
Al barco de Javier Ugalde, el Titter , un barco de crucero oceánico de 12,50 de eslora se le rompió el piloto en el Golfo de Bizkaia. Un día después lo reparó. Le acompañó una familia de ballenas que se le unieron en el Golfo de Bizkaia. A la altura de la costa de Asturias entró un fuerte viento sur que obligó a abandonar a varios barcos. En frente de A Coruña se quedó sin energía. Mientras hacía las reparaciones, el olor a gasoil le hacía vomitar. Se deshidrató y comenzó a tener alucinaciones. Cada sonido del barco se convertía en un personaje y el barco se llenó de gente a pesar de que era un solitario . Consiguió recuperarse a base de sales. Estuvo dos días en esa situación, sin comer ni dormir.
Al poco tiempo tuvo una gran encalmada frente a Camariñas. No conseguía pasar de Finisterre. Se hizo amigo de una familia de delfines que saltaban de alegría a su alrededor.
Cerca del estrecho de Gibraltar, a las tres de la madrugada, estuvo a punto de colisionar con un barco Por fin llegó a Madeira. Le esperaba una segunda etapa hasta las Antillas en las que se jugó la vida…
Javier Ugalde nos relata la aventura marina este domingo 22 de marzo 2009 en Levando Anclas,

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