El Titanic era el orgullo de la navegación y el progreso tecnológico a principios del siglo XX. Aseguraban que era un barco insumergible . Fue el más grande, el más lujoso, albergo a las mayores fortunas anglosajonas y se hundió en el primer y único viaje. Su trágica desaparición provoco una conmoción universal. Josu Hormaetxea recrea la travesía del gran trasatlántico en el libro Pasajeros del Titanic . Incide en la historia de uno de ellos, el acaudalado uruguayo Ramón Artagaveytía, descendientes de vizcaínos y que cuarenta años antes sobrevivió a otro naufragio en el río de la Plata.
Josu Hormaetxea es un hombre concienzudo que le gusta rescatar del pasado a figuras históricas que se quedaron en el olvido. Es el caso de Ramón Artagaveytía, un personaje relevante en la sociedad de Montevideo a principios del siglo XX. Un multimillonario, dandy, conservador e hijo de Ramón Fermín Artagaveytia un hombre nacido en Santurtzi que se forjo una gran fortuna en Uruguay a base de mucho esfuerzo. Ramón sufrió dos naufragios, el segundo en el Titanic.
Hace 20 años Josu leyó una noticia sobre el Titanic en la prensa. Se le quedaron grabados dos datos. En el textos se comentaba que un pasajero del Titanic se había paseado por Bilbao días antes de embarcarse en el gran trasatlántico. El otro dato es que había visitado la pastelería Arrase de la Gran Vía y se había comprado un cargamento de dulces.
Josu visito la pastelería y uno de los dueños recordaba la anécdota pero no sabia de que hombre se trataba. Cuando se popularizo la informática y sobre todo el Internet Josu busco en la red la lista de pasajeros. De los 2.208 nombres le llamaron la atención dos de ellos con apellidos vascos: el uruguayo Ramón Artagaveytía y el mexicano Manuel Uruchurtu. Se propuso investigar la biografía de uno de ellos. Pensó en Artagaveytia por el solo hecho de que era primero en el abecedario.
Con olfato policial investigo en las bibliotecas de la Bilbaína y Bidebarrieta. A partir de ahí comienzo a viajar.
Para empezar fue a Chemburgo en Normandia, donde Ramón Artagaveytía se embarco en el Titanic. En el archivo de la marina francesa encontró documentación. Se fue a Argentina en donde Josu tiene familia en San Juan cerca de Mendoza. Paso el río de la Plata de Buenos Aires a Montevideo en donde naufrago por primera vez su personaje.
En la capital uruguaya visito librerías y bibliotecas con la creencia que encontraría algún libro que recogiera datos de tan ilustre ciudadano de Montevideo. Comprobó decepcionado que no era así.
Tiro del listín telefónico y dio con la familia Artagaveytía. Se cito con un sobrino nieto que vive en la Avenida 18 de Julio. Por supuesto, se asombro de la visita que le hiciera Josu viniendo de tan lejos para interesarse de la biografía de su antepasado. Consiguió la carta póstuma que envió desde Irlanda en una de las paradas del Titanic.
Josu prosiguió sus investigaciones en la catedral de Montevideo y se hizo con la partida de bautismo de Ramón. Prosiguió por Liverpool y Southampton.
El contenido de todo este trabajo esta en: Pasajeros del Titanic. El ultimo viaje de Ramón Artagaveytía . Lo presento Josu Hormaetxea en la Casa de la Palabra el lunes 25 de enero 2010.
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