Eusebio Zamacola Abrisqueta nació en Basauri (Bizkaia) en 1904. Combatió contra su voluntad en Tetuán reclutado por el ejército español y militó en el sindicato anarquista de la CNT. Perseguido por expresar sus ideas durante la dictadura de Primo de Rivera emigró a Argentina en 1924. Trabajó como obrero en distintas fábricas de Buenos Aires y Rosario. Estuvo preso por una trifulca en una taberna. Fue al Chaco en donde se convirtió en un bandolero legendario. Con una banda de forajidos se dedicó a saquear a las grandes empresas explotadoras, asaltó trenes en vagones de primera clase, robó oficinas. Su regla sagrada era no matar. La policía le persiguió durante una década hasta que cayó preso. Para los habitantes más humildes se convirtió en una especie de Robin Hood. Sus aventuras todavía se relatan por el Chaco. El escritor argentino Fabio Javier Echarri ha novelado su historia en el libro Zamacola. Un bandolero vasco en el Chaco .
Fabio Javier Echarri nació en el Chaco, Argentina. Es profesor y licenciado en Historia. Fue fundador del Centro Vasco Kotoiaren lurra de la misma provincia. Tiene familia en Oteiza de la Solana (Nafarroa), Donostia y Bilbao.
A Fabio su abuelo le contaba de niño las andanzas de un compatriota suyo conocido como Zamacola, un bandolero romántico, instruido y con fuertes convicciones políticas y sociales que durante diez años se burló de la policía de la provincia del Chaco.
Como la leyenda seguía viva entre sus vecinos, Fabio se dedicó a recoger otros testimonios orales, como la del nieto mayor del protagonista, Domingo Zamacola, algún familiar de los bandoleros que le acompañaban, además de abundante documentación de la época.
Eusebio Zamacola nació el 6 de marzo de 1904 en Basauri. Terminó el ciclo básico del Comercial, que no era poco en aquellos tiempos. Con apenas 16 años fue reclutado por el ejército español para la guerra del norte de África. A su pesar, no pudo evitar el alistamiento. Sirvió en Tetuán, capital del Protectorado español de Marruecos. Allí obtuvo experiencia en combate, aprendió supervivencia en duras condiciones y se adiestró en el uso de armas de todo tipo. Una experiencia que lo marcaría y que le serviría en el futuro.
Después de la guerra fue A Coruña en donde estaba asentada parte de su familia. Trabajó en una empresa metalúrgica y militaba en el sindicato anarquista de la CNT. En 1923 se produjo el golpe de Estado de Primo de Rivera. La situación se tornó difícil y, para no poner en peligro a los suyos, Eusebio decidió embarcarse para Argentina a principios de 1924 en el barco Vigo . No fue a América para hacer fortuna. Llegaba como perseguido político y también con afán de aventura.
Trabajó en una fábrica metalúrgica en Rosario y se dio cuenta de que los empresarios eran iguales en todas partes. Una pelea intrascendente en una fonda de mala muerte le llevó por primera vez a la cárcel. Cuando se vio libre, fue hacia la provincia del Chaco. Fabio señala que era un terreno fértil para un anarquista como Zamacola, con las fronteras de Paraguay y Brasil demasiado cercanas para huir.
En el pueblo de La Verde fue herido en el glúteo al cometer un hurto menor que le depararía unos 15 meses en prisión. En esa acción Zamacola comenzó a ser conocido como El Vasco . De vuelta a la cárcel conoció a Mate Cosido con el que, una vez en la calle, formaría una banda que le dio celebridad. Juntos convirtieron a la policía local -muy corrupta en el hazmerreír de la población.
La novela de Fabio Javier Echarri está basada en hechos, personajes, informes oficiales, reportajes periodísticos, lugares y testimonios reales. Es como un western pero en el Chaco argentino, con forajidos a caballo, asaltos oficinas, trenes y pagadores de grandes empresas que circulaban por los desiertos caminos del Chaco.
Los humildes habitantes del Chaco, desprotegidos ante la ley y sometidos a la explotación de las grandes empresas, le brindaban a Zamacola refugio y hospitalidad para huir y esconderse en una geografía agreste. El bandolero vasco tuvo principios y códigos, entre ellos el fundamental era no matar . De esta manera se convirtió en legendario.
Los asaltos los planificaba meticulosamente, fueron un éxito tras otro, hasta que cayó preso en Córdoba. Le juzgaron en el Chaco. Estuvo preso entre 1938-1946. Una vez que salió en libertad, se reintegró a la vida en sociedad en el Chaco sin volver a delinquir. Falleció en 1983 en la ciudad de Buenos Aires.
Eusebio Zamacola tuvo 10 hijos con dos mujeres.
Nos comunicamos vía telefónica con Fabio Javier Echarri el martes 24 de enero de 2012. Habló para el programa de Radio Euskadi La Casa de la Palabra .
«Zamacola. Un bandolero vasco en el Chaco» edita Txalaparta. www.txalaparta.com
Escucha el programa en este link:
https://www.eitb.eus/es/audios/detalle/819372/roberto-rodrigo-lhotse/
Deja un comentario