Sara Qiu es una aragonesa de origen chino que en bicicleta ha ido desde Zaragoza hasta la casa de sus abuelos en China. A su proyecto lo ha denominado “Journey from the road”. En el trayecto solo tomó un avión, lo hizo para saltar en el mapa de Tibilisi (Georgia) a Aktau (Kazajistán). En el periodo de dos años ha pedaleado 16.200 kilómetros visitando 15 países.

Sara Qiu en Estambul. Turquía.
Sara Qiu es hija de emigrantes chinos procedentes de la ciudad de Qingtian, en la provincia de Zhejiang, de donde provienen el 70% de los chinos que residen Enel Estado español.
Aprendió castellano con su cuidadora (que ahora forma parte de su familia española) y chino en la universidad de Shanghái. Estudió en un colegio francés en Zaragoza y estuvo de intercambio en Florida practicando el inglés. Terminó la carrera de Marketing y Administración y Dirección de Empresas y consiguió un buen puesto como profesional.
En sus vacaciones, mientras trabajaba, viajó a Yunnan, en el sur de China, Israel, Palestina y entró en la hermética Corea del Norte. En octubre 2020 probó su primer viaje en bicicleta. Fueron 700 kilómetros en solitario durante 13 días desde Zaragoza hasta Gijón. También se aficionó a realizar largas travesías a pie por el Pirineo e hizo el camino Primitivo de Oviedo a Santiago, en 9 días.
En abril 2022 dejó la oficina para subirse a la bicicleta dirección hacia Asia, planificando sobre la marcha. Las circunstancias hicieron que finalizara en la casa de sus abuelos en Qintiang.

Sara Qiu en Croacia
¿Por qué te tiraba Asia? ¿Tenías intención de que tu meta fuera China?
Mi tendencia era ir en mis vacaciones sola con la mochila hacia este continente.
Al salir con la bicicleta tenía el destino abierto. Al cabo de 10 meses estaba en en el sur de Turquía. Decidí volver a España a pasar el invierno y a los dos días mi madre me envió un mensaje desde China, donde llevaba unos cuantos meses cuidando a su familia, con la noticia de que mi abuela había fallecido. Volé al funeral y estando allí, me di cuenta de que la ruta en bicicleta debía terminar en el condado donde nacieron mis padres.
Retomé la marcha en el mismo punto de Turquía donde había dejado la bicicleta y poco a poco fui hacia este objetivo.
¿Ha sido un periplo lento hacia Oriente? ¿Parabas mucho en los lugares que te apetecía?
En países pequeños como Eslovenia y Kosovo permanencía como un par de semanas en cada uno. No quería hacer todo el día kilómetros pues no tenía prisa por llegar, me interesaba entender bien la cultura y aprender de cada país.Cada día hacía de 40 a 70 kilómetros.

Sara Qiu acogida por una familia turca.
¿Cómo hacías para dormir y alojarte?
En Europa a veces solía utilizar la plataforma colaborativa Warmshowers donde cicloviajeros particulares se ofrecen alojamiento gratuito entre sí, pero cuanto más vas hacia el este menos se emplea.
La bicicleta me ha ayudado mucho a acercarme a las familias y esto ha sido lo más bonito del viaje. Prácticamente en todos los países he encontrado hospitalidad, bueno, en China me costó un poquito más, creo que por el tema cultural no se fiaban mucho. Por ejemplo, en Turquía no me costaba nada que me dejaran dormir en sus casas.
En Turquía cumpliste 31 años ¿Por esas fechas coincidiste con el terremoto de más de 60.000 muertos en febrero de 2023?
Ocurrió la catástrofe cuando me encontraba en China con el tema de mi abuela. Volví a los 10 días a esa zona y todas las familias con las que compartí estaban afectadas. Hice un llamamiento y con la ayuda de allegados y redes sociales logramos recaudar 4.500 euros que fueron donadas para una ONG local turca y otra siria.

Sara Qiu por el desierto de Uzbekistán.
Como mujer en un vehículo tan expuesto como la bicicleta y yendo en solitario, ¿debías de estar alerta?
En muchos lugares me preguntaban: ¿no tienes miedo de viajar sola? Te das cuenta de que, como mujer, viajando lento y en bicicleta, la gente está más predispuesta a ayudarte.
Desafortunadamente, también como mujer, tienes que estar alerta en la carretera por si alguien se pasa o te mira raro. Viví tres momentos incómodos por alguna insinuación sexual por parte de algún conductor. Les amenazaba con que iba a llamar a la policía y se iban.

Sara Qiu por la cordillera del Pamir en Kiguistán.
¿Cuáles han sido los retos geográficos y meteorológicos a los que te has enfrentado?
El primer verano me pilló una ola de calor en Serbia a 40 grados. He encontrado mucha montaña en Turquía lo que requiere hacer descansos mucho más de la cuenta. Me ha ayudado la meditación que empecé a practicar poco antes de salir de viaje. Volvía a retomar el camino con más motivación y más calmada.
En la ascensión a la cordillera del Pamir (Kirguistán, Asia Central) no tuve problemas con el mal de altura porque mi cuerpo estaba adaptado pero el último día, a mediados de marzo, hacía muchísimo frío (menos de 10 grados) y tenía que superar un puerto de montaña a 3.700 metros, me faltaba oxígeno y cada 10 segundos tenía que parar. Sin embargo, son los paisajes más preciosos que he visto.
La cota más alta que he alcanzado pedaleando ha sido en la parte del Tíbet chino a 3900 metros.

Sara Qiu con sus padres a su llegada a Qingtian. Enero 2025.
¿Fue entrañable volver al origen de tus antepasados?
Llegué el 25 de enero de 2025, unos días antes de la celebración de Año Nuevo Chino. Vinieron mis padres, mi prima y mi tía y fueron unos días muy bonitos con la familia. Fuimos al pueblo de mis abuelos paternos. Mereció la pena haber llegado hasta allí, fue el cierre de la aventura tal como lo esperaba.
Texto: Roge Blasco
Fotografía: Sara Qiu.
Puedes escuchar el audio de la entrevista que le hice a Sara Qiu en el programa de Radio Euskadi «Distrito Euskadi» emitido el 20 mayo 2025:


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