Agustin Chaler. Viaje emocional por Asia y Oceania. Capitulo VI: Timor Oriental e islas del Pacífico.

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Agustín Chaler lleva más de un año desplazándose por Asia y por diversas islas del Pacífico. Le localizamos en Brisbane, capital del estado de Queensland, en la costa este de Australia. Nos resume su estancia en un bello y sufrido país como Timor Oriental, la experiencia en los fondos marinos de Palau o la convivencia con etnias que parecen salidas de otra galaxia en Papúa Nueva Guinea.

En el momento de esta entrevista Agustin Chaler está en una cafetería y cae lluvia con fuerza.

Agustín Chaler en Brisbane (Australia) enero 2026.

Puedes escuchar aquí el audio de la entrevista:

Samoa – casa de Robert L Stevenson en Vailima.

Tenemos el gusto y el privilegio de seguir los pasos por el continente asiático y Oceania del gran viajero de Castellón Agusti Chaler. Tras casi 13 meses de aventuras continuas, está a punto de regresar a España.

Ahora le localizamos en Brisbane recién llegado de Papúa, descansa en casa de unos amigos. Un digno final después de un intenso periplo sin billete de vuelta que comenzó en enero 2025 en Abu Dhabi y Dubái, voló las islas Maldivas, Sri Lanka y continuo por su siempre querida India donde presencio el Maha Kumbh Mela, festival religioso en el que se reúnen 400 millones de personas.

Paso a Paquistán, vivió un mes intenso en Afganistán sin guías, sin escoltas, como cualquier afgano. Volvió a Paquistán para luego penetrar en la China profunda, Mongolia, Tailandia, Borneo y continuo por Timor Oriental en donde aterrizo a finales de septiembre. Los últimos meses los ha pasado por las islas del Pacífico.

Le hemos realizado a Agustin Chaler cinco entrevistas según avanzaba por Asia. La última fue en Borneo. Ahora le preguntamos como ha proseguido su viaje emocional por Timor Oriental y el Pacífico.

Agustín Chaler en Uluru, montaña sagrada para los aborígenes australianos. Octubre 2025

ENTREVISTA CON AGUSTÍN CHALER. HABLA DESDE BRISBANE (AUSTRALIA).

Transcribo las primeras preguntas y respuestas de la conversación que he mantenido con Agustín Chaler.

¿Cómo ha sido el balance del año 2025 conociendo tantos lugares de Asia y el Pacífico, siempre en movimiento, sin tener una fecha de regreso?

Buenas noches desde el verano austral en Brisbane.

El balance es profundamente vital. Cuando viajas durante un año sin billete de vuelta el viaje deja de ser una suma de lugares y se convierte en una forma de estar en el mundo. Ya no se trata de llegar sino permanecer, atento, vulnerable, abierto.

Al principio iba rápido, pero llegué a un punto en el que entendí que no viajas para coleccionar países, te dejas atravesar por ellos y vives experiencias transformadoras.

La mayoría de los países que he visitado había estado en ellos en otro momento y circunstancias. Hoy recojo un espíritu más lento, atento, he aprendido a permanecer, a escuchar, aceptar la vulnerabilidad y el cansancio como parte intrínseca del camino.

La cosecha de estos meses no es geográfica, es interior, una mirada distinta sobre la vida. También tengo otra edad y me interesan otras cosas. Tampoco soy el mismo que salió hace más de un año y eso es exactamente lo que buscaba, aunque no lo supiera al principio. He aprendido a desprenderme de todo lo superfluo pues me he movido solo y con una mochila de 7 kilogramos. He conocido a personas que han sido claves en mi viaje y a las que nunca volveré a ver. Como dice Jorge Drexler en su canción Movimiento: “Somos una especie en viaje, no tenemos pertenencia sino equipaje”.

Familia timorense. Centro de Dili, capital de Timor Este. Octubre 2025. Foto: Agustín Chaler.

¿Cómo ha sido el reencuentro con Timor Oriental en donde estuviste hace 2 décadas?

Me ha conmovido esta segunda visita. Hace 20 años era un país herido, nuevo, después de un proceso de independencia, marcado por la violencia y la incertidumbre. En la actualidad, continúa siendo frágil pero hay una enorme dignidad en la reconstrucción de su identidad. He encontrado un pueblo orgulloso, consciente de su historia con una clara voluntad de convivencia.

Timor del Este no es un destino complaciente pero precisamente por ello me parece tan honesto.

La isla de Jaco en Timor Oriental. Agustí Chaler escribe: «Uno de los lugares de más difícil acceso que conozco y uno de los más alejados de todo en Timor Este. Tres días para llegar y otros tantos para salir por caminos infernales. Corales prístinos, huesos de ballena y yo solo.

En tus mensajes por wasap me comentabas que Timor Este es un país muy marcado por un pasado colonial, primero con los portugueses y luego Indonesia que lo invadió. Ha vivido años de guerra hasta que por fin se independizo en el 2002.  Exclamas que: “Los caminos son infernales, nunca vi nada igual, ni en Africa”.

Caminaste a las montañas interiores de Timor Este para ascender al monte sagrado de Ramelau (2963 metros). ¿Es costoso llegar a la cumbre?

Agustín Chaler en la cumbre del Ramelau la más elevada de Timor Este.

Ramelau es mucho más que una montaña, es el corazón espiritual de Timor del Este. Cuesta un mundo llegar porque las pistas son muy malas pero el premio son unos valles exuberantes, infinitos, frondosos y llenos de vida.

El ascenso es muy exigente, pero es más delicado el descenso. En la cumbre hubo una mezcla de silencio absoluto y de conexión profunda con la naturaleza. Hay una virgen traída de Italia. La bajada era muy vertical, el cansancio se acumulaba, el terreno se vuelve traicionero, la bruma me envolvía y empecé a sentir miedo. De repente aparecieron dos ángeles en forma de niños, debían de tener como 9 años, sin no hubieran aparecido de no sé dónde, tal vez no hubiera podido bajar.

Aloko, uno de los ángeles salvadores de Agustín el descenso de Ramelau.

Me llene de barro, destroce los pantalones de tanto arrastrarme. Llegue a la planicie, era noche cerrada, debía de dar tanta pena que unos aldeanos me llevaron a una casa para que durmiese.

Ha sido una experiencia insólita en la que tuve la sensación clara de estar donde tenía que estar.

Sobrevolando en avioneta Palau. Octubre 2025

DEL INDICO AL PACIFICO. PALAU

Agustín Chaler voló de Timor Oriental a Taiwan y de allí a Palau, uno de los paraísos de los fondos submarinos. Nos dice que tiene una fama merecida sus fondos marinos pero lo que más le impacto fue la pureza: “El océano obliga al silencio y a la contemplación absoluta, te hacer sentir muy diminuto”.

Navego en barco por diversas islas que luego las vería desde el aire en un vuelo en avioneta. “Sobrevolar Palau fue una entrada perfecta al Pacífico. Entender desde el cielo la geometría imposible de islas, lagunas, arrecifes y tonalidades del mar, es quizás uno de los vuelos panorámicos más bellos del mundo. En 45 minutos sobrevuelas todo un país de norte a sur”.

Isla Mecherchar. Palau. Foto Agustín Chaler.

 En Palau probo el el plato nacional es sopa de murciélago frutífero.

Necesitaba parar, y elegio Bali, territorio conocido y querido. Se instalo en Ubud, en el corazón de la isla, entre terrazas de arroz y ceremonias cotidianas.

Fue Australia. Estuvo en Perth, Adelaida, Brisbane, Uluru, el monte sagrado de los aborígenes, justo el día de sus celebraciones. Brisbane, se convertiría en su base para asaltar el Pacífico.

Tonga. Foto Agustín Chaler.

Samoa fue el primer impacto: cultura polinesia auténtica, paisajes verdes. Tomo un taxi en el aeropuerto y no se bajó en dos días.

Estuvo en  Fidji y Tonga. La siguiente escala fue Tuvalu, uno de los países menos visitados del mundo y también uno de los más pequeños. 

Agustín Chaler en Tuvalu con su familia de adopción.

Un paraíso frágil, amenazado por el cambio climático, donde la comunidad se mantiene unida para sobrevivir. Agustín fue mordido violentamente por un perro (un problema común en muchas islas) y termino cosido a mano y sin anestesia en el pequeño hospital local.

Islas Salomón. Foto Agustín Chaler. Noviembre 2025

Estuvo en las islas Salomón y en Nauru (Micronesia).  Me refugié en un paraíso solitario, la isla de Abaiang donde habité sus casas palafitos que flotan sobre las mareas desde un infinito azul al ocre rosado de los atardeceres”

Volando a la pequeña isla de Abaiang en Kiribati.

Agustín estuvo 10 días de diciembre 2025 en las islas Marshall . Foto: Agustín Chaler.

Agustín Chaler llegando con el agua hasta la cintura a Nan Madol. Pohnpei. Micronesia. Diciembre 2025.

Continuo por Kiribati, Islas Marshall, Pohnpei y Papúa Nueva Guinea. En las Tierras Altas paso el fin de año entre las etnias más vistosas

Los insect hunters. Papúa Nueva Guinea. 2 enero 2026. Foto Agustín Chaler.

Agustín Chaler concluye: “Ha sido un año magnifico, un esfuerzo descomunal, una forma de viajar trabajada día a día como si cada momento fuera el último”. 

Con los asaro mudmen. Papúa Nueva Guinea.

 “Este no era mi primer viaje extenso. He hecho como 16 expediciones de larga duración como la Ruta de la Seda, Himalayas, África… e incontables de corta duración.

 Me siento muy satisfecho, también muy cansado y profundamente agradecido al mundo. Tenemos un planeta maravilloso.

Ha sido un esfuerzo descomunal trabajado día a día, con momentos muy duros como Afganistán cuando me detuvieron en la frontera o en Mongolia con muchas rutas de pista. Ha sido un periplo improvisado al 100%.  Tu bien sabes, pues me preguntabas ¿Hacia dónde continuas? y yo no sabia que contestar.

El concepto más valioso es que ha aprendido es ser libre, a viajar sin brújula, sin guías y abierto totalmente a la improvisación.

Mapa en Central Market de Nadi Fiji.

Los que ya tenemos cierta experiencia hemos perdido el efecto sorpresa, pero desde luego no el de la emoción. Como dice la canción de Julieta Venegas “He conseguido olvidar el tiempo y su velocidad, parar el ritmo e ir muy lento, ser delicado y dar a cada lugar todo lo que siento”. Así se disfruta muchísimo y te sientes increíblemente feliz.

He sido coherente en comprometerme con una forma de vida, con mirada honesta y la necesidad de comprender las cosas antes de prejuzgar.

Ceremonia del Kava, solo mujeres, en la cueva Anahulu en Havelulik. Tonga.

He aprendido que el hogar puedes ser un cuenco de sopa caliente, una conversación sin un idioma común o una noche maravillosa bajo un cielo estrellado. La vida es pura simplicidad.

A estas alturas de mi vida ya se que nací para moverme, para aprender del mundo y de las personas. Mientras conserve esta capacidad de asombro, la voluntad de seguir aprendiendo y el respeto por el mundo que me acoge, seguiré el camino.

Todos estos lugares que he ido recopilando se han convertido en parte de mí. De todas formas, ya te advierto que iniciare mi último viaje para no volver nunca más. Creo que el destino final será la India.

Fidji.

Agustín Chaler es miembro de la Asociación de Escritores y Viajeros, con sede en Altafulla (Tarragona). Comenzó a viajar a los 18 años, su primer viaje fue a la India.  Lleva 42 años viajando, empleando aproximadamente 23 años completos. Lleva 192 países visitados (la mayoría de ellos repetidos) de los 197 oficiales de la ONU.

La entrevista en conexión con Agustin Chaler desde Brisbane se hizo el 14 de enero 2026.

Texto: Roge Blasco

Fotos: Agustín Chaler.

Comiendo araña asada con brasas. Papúa Nueva Guinea.

Roge Blasco

Roge Blasco Granados es un periodista, locutor de radio y presentador de televisión nacido en Bilbao en 1955. Estudió Ciencias de la Información en la Universidad del País Vasco. Su carrera se ha centrado en el periodismo de viajes y aventuras, destacando por programas como «Levando Anclas» en Radio Euskadi, que ha estado en antena desde 1984, y «Doctor Livingstone, Supongo» en ETB 2. También ha presentado «Tierra a la Vista» en TVE 2 y ha colaborado con periódicos como Diario Vasco y Deia. Ha sido galardonado con varios premios, incluyendo el Premio de Comunicación de la Sociedad Geográfica Española.

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