Adrián Lafuente ha dado la vuelta al orbe terráqueo en 1000 días sin subirse a un solo avión. Para ello tuvo que cruzar el océano Atlántico, el Pacifico y una parte del Indico en barcostop utilizando diversos veleros. Llamo a la expedición Project Kune que consiste en dar a conocer iniciativas, que favorezcan cambios hacia el desarrollo sostenible. Ha realizado y documentado más de 45 entrevistas sobre esta temática en su recorrido por 50 países.

Aquí puedes escuchar el audio de la entrevista:
Adrián Lafuente nació en Ciudad de Mexico en septiembre de 1997 donde sus padres fueron a trabajar. Pero él se considera de la Alberca, un pueblo al sur de Salamanca.
A consecuencia del trabajo de sus padres, ha residido en Ciudad de México, París, Sao Paulo y en el estado de Nueva York.
Fue a estudiar la carrera de Administración de Empresas Internacionales a Roterdam (Holanda). Trabajo un año en Milán, dos años en Oporto. Regreso a Roterdam para cursar un máster, allí conoció al italiano Tommaso Farina.
Adrián le explico a Tommaso que desde los 11 años tenia la idea dar una vuelta al mundo y que había llegado el momento. La amistad y la preocupación compartida por el medio ambiente los llevo a plantearse el reto de recorrer el mundo de forma sostenible.
A partir de esa idea nació el proyecto Kune (significa “juntos” en esperanto) con el objetivo de divulgar que existe una forma responsable y más ética de viajar. Sin utilizar los aviones y así minimizar las emisiones de CO2.
La aventura de Adrián Lafuente demuestra que viajar sin volar en avión no solo es posible, sino que es la mejor forma de entender la verdadera dimensión de nuestro planeta y la diversidad de sus culturas.

Adrián Lafuente Partió de la Alberca el 5 de junio 2023, coincidiendo con el Día Internacional del Medioambiente.
Todavía no era consciente de lo que supone navegar pues nunca había subido a un barco.
Tommaso Farina se le unió en Padua para compartir el proyecto “Kune” y comenzar a cruzar Europa.
Recorrieron nuestro continente en autostop, autobuses y trenes hasta alcanzar las islas Feroe. Llegaron a los países Bálticos y regresaron a España para ir a las islas Canarias a buscar un barco con el que cruzar el Atlantico.

Permanecieron 5 semanas intentando buscar un barco en el puerto de las Palmas de Gran Canaria. Tuvieron la suerte de embarcarse en un catamarán español, un barco turístico que hacia charters de lujo en Ibiza y Panamá. Tiene 14 metros de eslora y el capitán era un gran experto marino con el que aprendieron las artes marinas.

Una vez en tierra, tenían intención de pasar a Sudamérica. La selva del Darien, entre Panamá y Colombia, es una zona peligrosa por lo que decidieron surcar el archipiélago de Kuna Yala sirviéndose de los pescadores locales. Arribaron en la costa colombiana y prosiguieron camino hacia Venezuela. Pasaron muchos controles. Las gentes venezolanas fueron excelentes con ellos, no tanto las autoridades.
Adrián y Tommaso se embarcaron por el río Amazonas desde Manaos hasta su estuario en Belém do Pará. Por el litoral de Brasil bajaron hasta Iguazu. Anduvieron por Salta en el norte de Argentina. Entraron en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia de nuevo y en Panamá se dispusieron a hacer barcostop para cruzar el océano Pacifico. Un capitán australiano les selecciono como tripulantes.

Estuvieron 5 meses (157 días exactamente) rumbo hacia Australia.
La travesía de Panamá hasta las islas Marquesas fueron 39 días solo viendo mar. Tuvieron dos semanas de tormentas con olas de hasta 10 metros de altura. Adrián recuerda: “Seguramente fueron los momentos que más miedo he pasado en mi vida, había agua que nos cubría hasta los tobillos, no sabíamos identificar por donde estaba entrando. Después de achicar agua durante horas hasta que se hizo de día conseguimos arreglar la avería. El miedo que pase a 10 días de la costa colombiana no me los quitara nadie”.
En el golfo de Panamá les persiguieron unos piratas, delincuentes del mar, durante dos horas, después de haber sido atrapados en una red de pesca y haber conseguido salir.

Durante una semana y media tuvieron una encalmada, la vela no cogía aire, fue desesperante pues no avanzaban, el alimento abordo se iba acabando. Así que Adrián nos cuenta que el océano Pacifico no fue tan pacifico sino algo más estresante.
De las islas Marquesa fueron a las Tuamotu, islas de la Sociedad (Tahití y Bora Bora). En American Samoa pararon pues tenían avería en el motor. Fiji, Vanuatu y Australia.

Siete meses estuvo en Australia. Era época de ciclones y no se podía navegar. Sacaron el visado de trabajo. Tuvo varios oficios para poder financiar el resto del viaje: lavaplatos, en una fábrica de pan industrial, limpiando habitaciones de hotel, limpiando caravanas, de camarero, montando escenarios…
Tommaso y él estaban acostumbrados, porque anteriormente hicieron varios voluntariados, trabajo a cambio de hospedaje y sustento en hoteles y hasta en un faro. En total Adrián se gastó 17.000 euros, un promedio de 17 euros al día.

Adrián y Tommaso a esas alturas del viaje eran como dos hermanos, pero decidieron continuar cada uno por su lado. Tommaso está todavía en Australia y Adrián se fue a Kerns en el estado de Queensland. Se subió a un nuevo velero. Abordo iba el capitán, su hija y un bebe. Navegaron hasta Indonesia. Adrián se quedó en las Molucas.

En un trasbordador paso a Bali, en otro fue a Malasia. Llego a Tailandia, Laos, Vietnam, China hacia el centro y luego a la costa: Sanghai y Pequín.
Se subió al Transmongoliano para ir de Pequín a Ulán Bator (capital de Mongolia. Era diciembre 2025. Fue hasta en Irkutsk en el lago Baikal.

En el Transiberiano llego hasta Moscú. Paso la Noche Vieja en el tren. Fue en la compaña de un neonazi y soldados heridos por la guerra de Ucrania.
Llego a San Petersburgo y en autobús se acercó a la frontera con Estonia.
Cruzo Europa. Quería llegar al final del viaje justo a los mil días de su salida. Camino los últimos 3 días en compañía de dos amigos. Llego a la Alberca el 28 de febrero 2026. Fue recibido por el pueblo y una charanga.
Adrián Lafuente ha recogido documentación y entrevistas de 45 iniciativas de sostenibilidad, medioambiente ligado a los social y económico.
Le he entrevistado a Adrián de Lafuente el 11 de mayo 2026. Esta en la casa de sus abuelos en Lleida.
Texto: Roge Blasco
Fotografías: Adrián Lafuente.



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