El capitán alemán Kurt Schmidt navega alrededor del mundo desde hace dos décadas. Músico, cantante, poeta, amante de la vida, las mujeres y la mar. Curtido por el salitre, disciplinado, valiente, imaginativo y feliz. Licenciado en Psicología, tuvo a su cargo una gran agencia de publicidad que la vendió para dedicarse a surcar los mares. Realiza una circunvalación al globo por etapas en su velero Nicole. Cada temporada navega ocho o nueve meses, para regresar a su casa en Altea en donde tiene el bar museo del Capitán Kurt La Mascarada. Hasta el momento ha cruzado el océano Atlántico, el Cabo de Hornos, el Pacifico y en abril zarpa de Singapur, en donde ahora se encuentra el Nicole, rumbo a Indonesia. Kurt Schmidt recoge parte de sus aventuras marinas en el libro La vuelta al mundo sin prisas. Los cuadernos del Nicole .
Kurt Schimidt nació en Dusseldorf, Alemania, en 1937. Estudio Psicología y se fue de su país para no hacer el servicio militar. Vivió en Nueva York y París. Trabajo en una multinacional de la publicidad que le destino a Madrid. Con el tiempo se independiza y monta varias agencias, entre ellas una en Cochabamba (Bolivia) y otra en Bilbao.
En 1968 descubre Calpe y compra su primer barco. En 1980 se hace con el Cochabamba de nueve metros de eslora que se convierte en su barco escuela. A partir de entonces comienza a rumiar la idea de dejarlo todo para irse a navegar.
A mediados de los años 80 vende las agencias de publicidad y construye el Nicole, un velero de 42 pies. En 1989 emprende la gran aventura de circunvalar el globo terráqueo en la que continua.
Hasta ahora ha recorrido 120 mil millas marinas. Kurt nos ha confesado que no puede imaginarse una vida más plena y feliz.
En sus inicios navego mucho por el Mediterráneo. Cruzo el océano Atlántico y paso al Pacifico por el Cabo de Hornos. Kurt escribe en su libro La vuelta al mundo sin prisas : Creo que la forma lógica y más correcta de ir al enorme océano Pacifico ha de ser alrededor del cabo de Hornos, desde el océano Atlántico . Entre 1996 y 1997 navega de Buenos Aires a Valdivia en Chile.
En enero de 1999 tomo rumbo Alaska pasando por las Galápagos y Hawai. En junio de 1999 Kurt navegaba con su compañera Elena, cuando les sorprendió una tormenta que se convirtió en una total pesadilla. Se quedaron sin gobierno a merced de los elementos. El gran oleaje arranco las ventanas de la cabina exterior y se llevo el salvavidas, destruyo una placa solar y el piloto automático de viento.
Kurt relata: El aspecto del barco es como el de un búnker flotante. Debemos de luchar para sobrevivir…El barómetro no sube. No recuerdo haberlo visto tan bajo en mi larga vida de navegante. La distancia entre las olas es cada vez más corta y aumentan en tamaño y peligrosidad. La amenaza de naufragio es constante…El único consuelo es que nuestro barco también flota sin timón…Nos hemos acostumbrado a subir y a bajar entre los valles de las olas. Cuatro días de viaje a través del infierno y el barómetro no se mueve y las olas se acercan como grandes montañas de color acero .
En la mañana del quinto día el viento disminuye a 30-40 nudos, que les parece una brisa. Se encuentran a 1.800 millas al oeste de California y a 1.200 millas de Alaska, a bordo de un velero sin timón. A base de un gran esfuerzo que les lleva al limite, Kurt y Elena capean el temporal.
En el 2002 Kurt zarpa de Puerto Vallarta en México para adentrarse en el océano Pacifico. En el 2007 el Nicole estaba anclado en Australia y en la actualidad en Singapur. En el mes de abril suelta amarras rumbo hacia unas islas desconocidas de Indonesia en donde Kurt nos dijo que hay piratas.
A Kurt Schmidt le entrevistamos el 28 de enero para Bulevard y el 8 de marzo en Levando Anclas. El libro La vuelta al mundo sin prisas lo edita Juventud.
Deja un comentario