Garbiñe Arroyuelo y Ander Arandia, terapia en tándem. Gipuzkoa- Costa de Marfil a pedaladas.

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Garbiñe Arroyuelo (Bilbao, 1987) y Ander Arandia (Alegia, Gipuzkoa, 1989) han aunado piernas y corazón para llegar hasta Costa de Marfil en tándem. Este vehículo, más que una bicicleta doble, ha sido una terapia de pareja. Durante 250 días (septiembre 2022 a mayo 2023) fueron de Gipuzkoa hasta Abidjan.

La vida en tándem les obligó a estar todo el día en la calle a expensas de la intemperie y los acontecimientos. Nunca sabían a quién iban a conocer y en dónde terminarían durmiendo después de una dura jornada. Eligieron la época seca, sorteando el barrizal. Por contra, aguantaron mucho calor.

Ander fue campeón de Gipuzkoa de ciclismo sub 23 en 2009. Antes de partir hacia África, Garbiñe y él habían hecho juntos una travesía hasta Burdeos, cada uno en su bicicleta.

Para probarse en el tándem subieron al monte Igeldo y la experiencia fue tan positiva que no tardaron en comprarse uno en el mercado alemán. Le pusieron el nombre de “Wagner”.

En la ruta siguieron una parte de la Vía de la Plata para alcanzar Tarifa, pasaron a Tánger, cruzaron la cordillera del Atlas, el desierto, entraron en el Sáhara Occidental, Mauritania, Senegal, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Sierra Leona, Liberia y Costa de Marfil.

Han superado tres retos: pedalear en tándem, convivir como pareja y moverse por algunos terrenos exigentes y países como Sierra Leona y Liberia que carecían hasta de productos básicos.

¿Por qué la elección del tándem?

Garbiñe- Confiamos en que debíamos compartir como pareja la ruta al 100% y por eso creímos que el tándem era la herramienta ideal. Ander, al ser campeón de Gipuzkoa, tiene mucha más técnica, está acostumbrado a competir, su uso de la bicicleta  no tenía nada que ver con el mio. Él necesitaba ir rápido y yo prefiero coger florecitas por el camino.

¿Entonces ha habido discusiones sobre qué ritmo marcar?

Garbiñe.- Claro que sí pero no nos arrepentimos de nada. Cuando me monté por primera vez en el tandem me dije: “Esto es una terapia terrible, lo deberían de patentar los psicólogos”. Es un ejercicio serio de pareja.

Ander.- Es automático, cuando empiezas a subir una cuesta empiezas a discutir. No es casualidad.

¿Debes fiarte de quien maneja los frenos?

Ander.-El capitán es el que va delante, tiene el control de la dirección, de los frenos, cambios, y la de atrás debe de hacer un ejercicio de confianza brutal y absoluta.

Garbiñe.- Ir en el asiento de atrás exige echar leña al fuego, pedalear con mucha energía.

¿Os habéis encontrado con situaciones conflictivas?

Garbiñe.- África es un continente en donde hay mucha pobreza, resulta un caldo de cultivo para que a la mínima estalle el enfrentamiento.

Ander.-En Guinea Conakry hubo un golpe de estado en 2021 que todavía trae consecuencias. Sierra Leona y Liberia han pasado guerras civiles y el ébola no hacía tanto. Nos hemos encontrado con una geografía exigente, con un clima bastante húmedo, tropical, con mosquitos y escasez de alimentos.

¿Os ha llamado la atención la situación de las mujeres según cambiaban las fronteras?

Garbiñe.- En Mauritania no tenía contacto con las mujeres, están en un segundo plano. Me sentí observada por los hombres. En cambio la entrada a Senegal es bestial, hay más colorido, las mujeres son más abiertas, se escucha música y se baila en las calles. En general compruebas que trabajan las 24 horas del día. Se me ha quedado grabada la fuerza física que tienen, con cubos de agua sobre la cabeza. Hemos visto embarazadas cargando con bananas y otras frutas, tiran para adelante como sean. Su ejemplo me daba cuerda para continuar el camino.

¿Cómo fue la sensación de estar en el desierto?

Garbiñe.- Nos daba mucho respeto, debíamos de ser muy conscientes de donde nos metiamos. Avanzas pero no sientes que lo haces porque es muy igual para la vista. Llega un momento en que te metes tanto en el ambiente del desierto que me parecía hasta mágico. En las últimas etapas se asemejaba a un océano por el que navegamos con el tándem.Los cactus eran corales, la arena naranja, la luz cambiante. Para lo duro que fue me llevo un bonito recuerdo.

¿En donde terminabais durmiendo?

Garbiñe.-Llevábamos tienda de campaña. En total el tándem con el equipaje pesa 120 kilogramos. En la península seguimos la Ruta de la Plata y tiramos mucho de albergues de peregrino. En Marruecos íbamos a los riads, construcciones tradicionales reconvertidas en hostales, son muy baratos con buenos desayunos, dormíamos por 15 euros. En zonas poco pobladas descansábamos en gasolineras que tienen áreas de servicio adaptadas a los camioneros.Tienen jardines y hasta a veces piscinas.

Ander.-Antes de partir contactamos con la fundación EKI de Getxo que se dedica a instalar placas fotovoltaicas en misiones de monjas y curas de países como Sierra Leona. Visitamos los proyectos y de paso nos acogían en los conventos ofreciéndonos un descanso de calidad. Nos aseguramos una buena comida, ducha, cama y mosquitera. Para ellos era una hazaña que llegaramos en bicicleta. Solíamos dejar una donación.

¿Qué tal os ha ido con la salud?

Ander.- Teníamos mucho respeto a la malaria. Estando en Liberia me entraron escalofríos. Al día siguiente tuve la suerte de que me atendieran en un centro de salud que poseía un microscopio y di positivo. Como se detectó pronto, con un tratamiento desapareció la malaria y me recuperé. A Garbiñe no le ha sucedido nada, todos los problemas de salud me los he llevado yo. En la península me picó una avispa, en Marruecos con todo el azúcar que le echan al té me bailaban los empastes, en Senegal agarré diarreas.

¿Cómo superáis los momentos de cansancio?

Garbiñe.- Hubo algunos muy duros por agotamiento, bajón, enfados, no tener ni lo básico, echaba de menos… Soy muy previsora, me gusta saber a qué tengo que atenerme, de manera que me tranquilizaba sabiendo a cuántos kilómetros estaba de casa y cómo conseguir el billete de vuelta, pero no todos los países tenían buena conexión de vuelo.

¿Dónde está ahora el tándem?

Ander.-Tomamos el avión en Abidjan con el tándem desmontado. Nada más llegar lo volví a montar. Está en Alegi, en el garaje de mis padres. El que quiera hacer una terapia de pareja que contacte con nosotros.

Esta entrevista con Garbiñe Arroyuelo y Ander Arandia se ha publicado en euskera en la revista Bidaiari de marzo 2025.

Texto: Roge Blasco

Puedes escuchar el audio de la entrevista que hice a Garbiñe y Ander en el programa de Radio Euskadi “Distrito Euskadi» el 19 noviembre 2024.

Roge Blasco

Roge Blasco Granados es un periodista, locutor de radio y presentador de televisión nacido en Bilbao en 1955. Estudió Ciencias de la Información en la Universidad del País Vasco. Su carrera se ha centrado en el periodismo de viajes y aventuras, destacando por programas como «Levando Anclas» en Radio Euskadi, que ha estado en antena desde 1984, y «Doctor Livingstone, Supongo» en ETB 2. También ha presentado «Tierra a la Vista» en TVE 2 y ha colaborado con periódicos como Diario Vasco y Deia. Ha sido galardonado con varios premios, incluyendo el Premio de Comunicación de la Sociedad Geográfica Española.

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