Roberto Salazar está enganchado al continente africano. Lo conoció cuando dio la vuelta al mundo en familia y ahora ha conducido un todoterreno desde Bizkaia a Ciudad del Cabo. Cuando pasó por las selvas de Guinea Conakry se le ocurrió bautizar el vehículo como “Basajaun” (el Señor del Bosque en la mitología vasca). Ha tenido la suerte de no sufrir la malaria, tan común por esos caminos.
Puedes escuchar aquí el audio de la entrevista:

Desde que ganó su primer sueldo, Roberto Salazar ha hecho todo lo posible para viajar en su tiempo libre.
Nació el 15 de abril de 1961, se crio en San Miguel de Basauri, reside en Igorre (Bizkaia). Es pedagogo y ha ejercido hasta ahora de orientador psicopedagogo en institutos.
Son muchos sus itinerarios por el mundo. Por nombrar algunos, podíamos destacar la vuelta al mundo en familia con su mujer Isabel y sus hijas Uxue y Alizia que por aquel entonces contaban con 11 y 8 años respectivamente. Fue durante todo el año 2012. Publicaron el libro con versiones en euskera y castellano: “Vuelta al mundo con mis hijas / Munduari bira gure alabekin”.

En 2018 se tomó un año sabático. Para empezar, se fue con la familia en una furgoneta de California hacia Alaska. Regresó solo a San Francisco y voló a Jamaica y más tarde a países africanos, Sudamérica y, de nuevo con la familia, se movieron en autocaravana por Australia y luego pasaron a Nueva Zelanda.

“BASAJAUN” CRUZA EL CONTINENTE AFRICANO.
En octubre 2024 Roberto Salazar emprendió su última gran viaje. Ha conducido un Toyota Land Cruiser desde Igorre hasta el cabo Agujas, la punta más al sur del continente africano. Han sido 26.000 kilómetros por la costa oeste del continente pasando por 20 países. Ha tenido dos reventones de neumáticos, cuatro pinchazos y una ruptura de embrague cuando conducía de Lesoto a Sudáfrica. Fue por el estrecho paso de montaña Sani Pass, según dicen, uno de los más peligrosos de África. El paso atraviesa las montañas Drakensberg, que alcanzan una altura de más de 3.000 metros. El coche renqueaba y le dejó tirado a 30 kilómetros de una ciudad de Sudáfrica. Ha vuelto a acostumbrarse a cambiar las ruedas.

El trayecto africano lo ha realizado en diferentes etapas, regresando a Igorre en varias ocasiones.
Ha compartido una parte de la ruta con su mujer Isabel y otras con sus hijas, pero mayormente ha viajado en solitario.

El Toyota Land Crusier lo compró en Madrid, es del año 2002 con 400.000 kilómetros. No estaba camperizado. Tan solo le puso un colchón. En Namibia compró de oferta una tienda para ponerla en el techo.

Bautizó a su todo terreno como “Basajaun”, por la cantidad de selvas que han pasado. Precisamente, uno de los países que más le ha gustado es Guinea Conakri por su abundante jungla y porque era el único blanco.
Los dos países con fama de peligrosos en el periplo por la costa occidental del continente son Nigeria y República Democrática del Congo. El primero le sorprendió porque le daban la bienvenida. Muy militarizado, pero no tuvo problemas. Estuvo en un parque de chimpancés y mandriles. Durmió en un monasterio cristiano en donde le llevaron a visitar unas cascadas de agua sagrada.

En R. D. del Congo condujo en tensión por los controles de policía que le pedían bebida y dinero. Una tónica que es general menos en Namibia y Sudáfrica. Hablar de fútbol bajaba la tensión, especialmente cuando mencionaba a Niko e Iñaki Williams del Athletic Club de Bilbao.
Además de las selvas de Guinea Conakri, también le resultó especial su excursión para observar los gorilas de llanura en el Parque Nacional de Luango, Gabón.

Un lugar muy tropical fue el Río Azul en el Congo Brazaville. Es un afluente del Niari en el Congo, el agua es azul y transparente.
En Esuatini (antigua Suazilandia) coincidió con la celebración del cumpleaños del rey durante la que presenció un festival con desfiles y danzas. A las noches se acercaban los impalas en donde se alojaba.

Llegó el 1 de mayo 2026 a Cabo Agujas. 26.000 kilómetros con Basajaun durante 8 meses rodando.
Ha dejado a “Basajaun” aparcado en Ciudad del Cabo y pronto regresará con su mujer Isabel para recorrer de nuevo Sudáfrica, Namibia y Botsuana.
Roberto Salazar confiesa que se encuentra totalmente enganchado a África y más aún ahora que se acaba de jubilar hace un mes.

Le entrevistamos a Roberto Salazar en el programa de Radio Euskadi de “Distrito Euskadi” el lunes 18 de mayo 2026.
Texto: Roge Blasco
Fotografías: Roberto Salazar.

Música: Dydy Yema. “La presión”. Es uno de los autores que hace música para bailar el biama danza urbana de Abiyán (Costa de Marfil). Esta muy de moda entre los jóvenes que hacen corografías muy creativas. Roberto Salazar escuchaba este estilo de música cuando estuvo en Costa de Marfil.



Deja un comentario