Mikel Azkorra tiene por costumbre todos los veranos realizar travesías en bicicleta que cruzan parte de la península Ibérica. Pasa por pueblos que la mayoría de los mortales desconocemos. Se considera un coleccionista de caminos.

Puedes escuchar el audio de la entrevista:
Mikel Azkorra Larrondo es profesor de Educación Física, ejerce en Kirolene, escuela pública de entrenadores en Durango (Bizkaia). Originario de Sopelana (Bizkaia). Le caracteriza viajar en verano en bicicleta haciendo largos trayectos que el mismo diseña.
De esta manera, conoce un montón de rincones de la geografía española, muchos de ellos tan bellos como olvidados donde se pierde entre sus parajes.

Todo empezó cuando quedo entusiasmado del Camino de Santiago Francés en 1993. Penso que esa forma de trasladarse era una maravilla.
Después hizo los Castillos del Loira en Francia (1994), Ruta del Cid (1999), Noruega y Dinamarca (2009) y, con su hijo Josu, el Canal de Castilla (2012).
En cinco ocasiones ha realizado la ruta de Euskadi hasta Rota en Cádiz donde veraneaba. Hacía más de mil kilómetros. Algunas de ellas en compañía de Josu, la primera vez tenía solo 12 años. En el 2019 nuevamente con Josu, tenía 17 años fueron de Ámsterdam a Sopelana. Hicieron un total de 3.200 kilómetros en 33 días pasando por cuatro países.

Esa fue la última entrevista que le hice, fue para el programa Levando anclas de Radio Euskadi. Desde entonces, ha continuado periódicamente planeando y machacado rutas que le han llevado por el norte de España, hizo una incursión por Argentina en la zona de San Martín de los Andes, desde Sopelana se fue hasta el delta del Ebro en Tarragona, también hasta el Cabo de San Vicente al sur de Portugal, de Sopelana a Girona ida y vuelta y dos veces hasta la provincia de Malaga, como, por ejemplo, este verano de 2026, hizo Sopelana-Casares ida y vuelta, casi 3.900 kilómetros en 53 etapas.

POR LOS CAMINOS OLVIDADOS.
Mikel considera que esta actividad es lo mejor que hace en todo el año: “Lo qué más me gusta, lo qué más disfruto. El goce es superior a las penurias que pueda pasar”.
En febrero comienza a diseñar la ruta a seguir en verano. Le gusta variar y no repetir, descarta los caminos preestablecidos y las carreteras muy transitadas. Nos comenta: “La cuestión es viajar y conocer sitios”.

Va poniendo chinchetas en el mapa de los lugares que le interesa conocer en la ruta. Por ello, siempre pedalea más kilómetros que si fuera en línea recta. Por ejemplo, este año, hizo ida y vuelta desde Sopelana hasta Casares (Málaga). Se fue hasta Palencia para observar el eclipse de sol total.
Antes de partir lleva todo cerrado y apenas varia sobre el terreno.

Se cree bastante sibarita pues no carga con la tienda de campaña (a excepción de Noruega y Dinamarca en 2009) siempre duerme en hoteles y pensiones pues le gusta descansar a gusto después de una dura jornada: “Qué este limpio y una buena cama, no necesito más”. A veces se ha encontrado con gratas sorpresas en pueblos perdidos como cuando se alojó por un precio muy económico en un palacete de Puebla de Alcocer (Badajoz).

Paradójicamente, aunque Mikel es entrenador de profesión, no se entrena para estos largos trayectos: “No suelo andar en bicicleta el resto del año. Procuro que las primeras etapas no sean largas. No fuerzo las piernas, dicen que hay que llevar un ritmo en el que se pueda cantar para no dañar la respiración muscular.
Este verano no he terminado ninguna etapa reventado, quizás algo en los últimos kilómetros antes de llegar a Guadalupe (Cáceres).”

En el último viaje Sopelana-Casares (Valencia) ida y vuelta empleo 47 etapas. Le llamo la atención la ermita de Nuestra Señora del Ara (Badajoz), es conocida popularmente como “La Capilla Sixtina de Extremadura». Situada a 7 kilómetros de Fuente del Arco, rodeada de olivos a los pies de Sierra Morena. Pasa el río Ara.
Le entreviste a Mikel Azkorra el 6 de octubre 2026.
Texto: Roge Blasco.
Fotos: Mikel Azkorra.
Música: Genesis “Counting out time”. Steve Hackett “Horizonts”.



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